domingo, 17 de marzo de 2013

¿Y las calorías?

Después de haber leído unos cuantos libros, comentarios y foros sobre distintas dietas, he observado que el tema de las calorías es siempre igual: Todos dicen que no hay que contarlas, pero acaban por mandarte hacerlo. Los libros de dieta paleolítica no son una excepción. En este mismo blog puedes encontrar alguna entrada que haga referencia al cálculo calórico.

Durante un periodo más o menos largo experimenté conmigo mismo los efectos de contar calorías. Esto fue antes de embarcarme en la paleodieta. Lo hice a modo de experimento, tanto para subir como para bajar de peso y para entender mejor cuánto comía de cada cosa. Para simplificar el cálculo, lo hacía por lotes. Es decir, que planificaba las comidas con varios días de antelación para poder hacer la compra y simultáneamente tenía la cantidad de calorías con menos esfuerzo. Si algún día comía fuera, lo incorporaba esta estimación. También tenía en cuenta el tipo y horas de ejercicio realizado. Hacía todo gracias a un programa informático. Los resultados eran bastante aproximados a lo esperado. Esto quiere decir que el contar calorías, dentro de una dieta preestablecida, occidental y controlada, funciona. Pero también implica mucha disciplina, constancia, puede ser frustrante y no es en absoluto natural.

Lo que he aprendido con los libros y con la experimentación es que si uno hace paleodieta no debe contar calorías. Lo único que debe hacer es comer con lógica, con cabeza. Si no tienes hambre, deja el tenedor. Si te estás muriendo por un bocado, adelante, come, pero empieza con calma, o la ansiedad bloqueará tus percepciones reales. Si se nombran las calorías, es como una mera referencia. Al estar difundiendo una información nutricional, es necesario que nos hagamos una idea de qué y cuánto es cada cosa. Por eso incluso se puede animar a hacer un diario con las calorías consumidas, por ejemplo, durante una semana. Esto es simplemente para recuperar la sintonía natural que hemos perdido y, así, acercarnos a un punto de equilibrio que deba ser natural.

La próxima vez que veas que debes consumir 2500kCal/día por ser un varón joven, no pienses que debes pesar y apuntar todo, sino que no debes consumir ni 6000 ni 500kCal en un periodo de 24 horas. Como digo, es una herramienta. Sabiendo las calorías recomendadas podemos hacernos una idea de como será nuestra cesta del supermercado.

BPA: Qué es, dónde se encuentra, cómo evitarlo y por qué



El Bisfenol A, generalmente abreviado como BPA, es un frecuente componente en plásticos, utilizado para darles dureza. Desde hace décadas se sospecha que es tóxico pero las evidencias son mayores cada vez.

Dado que la dieta paleolítica intenta recrear el modo de vida ancestral, hay muchos seguidores que evitan a toda costa plásticos con BPA. Claramente no es posible evitar todo tipo de plásticos en el mundo actual, pero es mejor decantarse por aquellos sin él.

Recientemente, la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha advertido de los riesgos de estos componentes, que cada vez son más frecuentes. Es preocupante, sobre todo, el efecto que producen sobre las hormonas y por el que se les llama "disruptores endocrinos". Esto ocurre incluso con muy pequeñas cantidades. Cuando insertamos en nuestra maquinaria piezas que no deberían ir, el resto se atascan, pierden efectividad y surge el caos. La fundación Vivo Sano está llevando una campaña en la que se pide la eliminación del Bisfenol A. Solicitan que cualquier alimento, bebida o sus contenedores estén libres de este componente, aludiendo a su toxicidad y recordando que hay centenares de estudios que lo relacionan con problemas de salud. De hecho, en Francia ya está prohibido por una ley que entrará en vigor próximamente. 

El BPA lo encontramos únicamente en plásticos. Si te fijas, todos los plásticos vienen marcados con uno de los iconos que encabezan esta entrada. Este icono, usado para su reciclaje, nos informa de la composición o tipo de plástico utilizado. Aquellos marcados con el número 3 pueden contener Bisfenol A. Los del número 7 pueden ser una mezcla de cualquiera de los otros tipos, por lo que también podrían incluirlo.

El plástico, al contactar con los alimentos, les propaga restos de BPA. Muchas latas de conserva, a pesar de estar fabricadas con metal, tienen un recubrimiento interior de plástico, que puede contaminar también los alimentos. Ante esto, lo mejor es reducir al máximo la dependencia del plástico, incluso de aquellos distintos a los números 3 y 7. Cuando podamos, es mejor optar por envases de vidrio o de acero inoxidable, más estables y naturales. Recuerda que el plástico viene casi siempre del petróleo. Puedes empezar por evitar las bolsas de plástico y usar la tuya de tela, y comprar las especias y el aceite en botes de cristal. También es recomendable lavar la comida para eliminar parte de estos componentes. Además, piensa en reducir tu consumo en general. Los deseos son neolíticos, las necesidades son paleolíticas.

jueves, 14 de marzo de 2013

Acaba con las bacterias de tu comida

Como comentaba en la última entrada, hoy hablaremos del control de las bacterias. Si alguna vez has hecho un curso de manipulación de alimentos, quizás ya conozcas esta información. En mi caso lo aprendí en el restaurante en el que trabajo. Son cosas muy lógicas y sencillas y (si no las llevamos al extremo paranoico) pueden resultarnos muy útiles.

Lo que debemos saber sobre las bacterias es que necesitan de cuatro elementos: agua, comida, temperatura y tiempo. Si falla alguno de ellos, las bacterias mueren o simplemente no se reproducen. Lo que interesa no es destruir el 100% de estos microorganismos, sino intentar reducir la cantidad lo máximo posible. Evidentemente, es necesario que ingiramos algunas con nuestra comida, pero conocer cómo controlarlas es una gran herramienta. No solo por salud, sino también porque las bacterias son las responsables de que la comida se estropee con el paso del tiempo.

El primero de los elementos nombrados es el agua. Deshidratar la comida es, por tanto, una forma de conservar los alimentos. Es lo que se consigue al salar carne o pescado, puesto que la sal absorbe el agua que contienen.

El segundo elemento, la comida, puede resultar especialmente obvio, pero no lo es tanto. Esto nos hace saber que en el agua destilada no habrá crecimiento bacteriano. Las bacterias prefieren los alimentos ricos en proteína, que le resulta óptima para su reproducción.

La temperatura depende de varios tramos. Aquella cercana a 0ºC o inferior, hará que la reproducción se vuelva muy lenta o incluso que casi se detenga. Es el principio de funcionamiento de neveras y congeladores. Si es superior a 60ºC, aproximadamente, las bacterias empiezan a morirse. Cuanto mayor sea la temperatura, más rápido se aniquilan. Por último, aquellas temperaturas cercanas a los 37ºC, como la de nuestro cuerpo, disparan la reproducción bacteriana. Por tanto es recomendable que si vamos a congelar algo, lo enfriemos rápidamente o, si vamos a comerlo, mejor cuanto antes.

En cuanto al tiempo, si las otras condiciones son óptimas, una bacteria puede duplicarse en 10 minutos. Esto quiere decir que, donde había 1, en 30 minutos habrá 8 y en 1 hora, 64.

Por último, recordemos que las bacterias pueden pasar de unas piezas a otras. Se recomienda que los alimentos que se vayan a consumir crudos se guarden en la parte alta de la nevera; los que hayan sido cocinados, a media altura, y los que se cocinen posteriormente, en la parte baja. Así, si alguno de ellos se cae o gotea, es menos probable que se produzca esta contaminación.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Gwyneth Paltrow, ¿paleolítica?

Me sorprende la publicación de hoy en el diario The Guardian, en la que nos cuentan que Gwyneth Paltrow no da carbohidratos a sus hijos. Por el resto de pistas que nos dan, se presume que la familia sigue una dieta paleolítica, o al menos, aproximada.

El titular dice que tiene toda la lógica lo que hace y más adelante nos cuenta algo que ya hemos dicho aquí: los carbohidratos no son necesarios. Aunque las frutas y verduras los contienen, las hemos de consumir por su aporte en micronutrientes, no por los carbos. Otra cosa sería una restricción proteica, que sí que acabaría por generar problemas de salud.

También comenta, con gran espanto, que fíjate tú que los hijos de la Paltrow están delgados, ¡con lo que se llevan ahora los niños zampabollos!, ¡fijarsen!.

El resto del artículo nos recuerda cosas que desde aquí ya sabemos, como pueden ser los beneficios de alimentarse sobre grasa en lugar de sobre azúcar y que alimentos como el pan, la pasta y el arroz, aportan calorías vacías.

Un gran aplauso para Gwyneth, por hacer lo correcto con su familia y no temer a la opinión pública por ello.

Nuevo análisis de la dieta paleolítica

En el blog Directo Al Paladar, de Weblogs SL, nos presentan un nuevo análisis de la dieta paleolítica. La editora que lo firma suele hacer frecuentes evaluaciones de dietas de las cuales he leído muchas publicadas en Vitónica. Siempre es muy estricta con la evaluación de los parámetros y he llegado a pensar que, al igual que la mayoría de los nutricionistas, calificará cualquier dieta como negativa, milagro o desequilibrada si se sale de la dieta mediterránea. Entiendo que esa es la referencia actual que tenemos dentro de los parámetros médicos pero creo que está claro que no es un punto de vista que vaya a defender.

Sorprendentemente, en esta ocasión, la evaluación ha sido positiva. La editora sigue sin recomendar la paleodieta pero se basa únicamente en que puede ser difícil llevarla a cabo en el mundo moderno sobre todo por razones sociales y la disponibilidad de alimentos que tenemos actualmente. De alguna forma da a entender que sí que sería bueno seguirla pero hay que ser muy constante. Mi opinión es que, después de que te acostumbras, no es difícil seguirla en tu día a día y además es flexible, natural e intuitiva.

El artículo al que hago referencia es muy recomendable y además está muy bien escrito. Puedes leerlo en: http://www.directoalpaladar.com/salud/la-paleodieta-es-una-dieta-milagro

martes, 12 de marzo de 2013

Nueva York seguirá bebiendo en tamaño gigante

Hace unos días se debatía en Reino Unido si se había de crear un impuesto especial para las bebidas azucaradas. Con ese motivo hablábamos de la prohibición en Nueva York de las bebidas de tamaño gigante.

Una nueva noticia publicada ayer nos indica que la propuesta neoyorquina ha sido también tumbada. El juez ha considerado que es una norma "arbitraria y caprichosa". También recordaba que aunque se prohiban en ciertos tipos de establecimientos, seguirán estando disponibles en otros, como las pequeñas tiendas de alimentación, muy frecuentes en la ciudad.

Las respuestas al juego de ayer

¿Has jugado al cuestionario de ayer? Si no lo has hecho aún, sigue el enlace. Si ya has rellenado tu plantilla, adelante. A continuación se muestran las respuestas incorrectas, es decir, aquellos alimentos que no son paleolíticos:


-Ketchup
-Lentejas
-Special K
-Pan integral
-Pan de centeno
-Refresco de cola
-Arroz blanco
-Patatas cocidas
-Aceite de girasol
-Cacahuetes
-Garbanzos
-Salsa fina
-Macarrones
-Helado sin azúcar

¿Has acertado todas? ¿Has dudado de alguna?

lunes, 11 de marzo de 2013

1, 2, 3, responda otra vez.

Hoy voy a proponer un pequeño juego. De la siguiente lista hemos de elegir si cada uno de los alimentos indicados es paleolítico o no. Cuidado con algunos, que engañan. Las respuestas, mañana. No he puesto ningún lácteo porque aunque se consideran no paleolíticos, tampoco está mal que los consumas si sabes perfectamente que no te hacen daño y son de fuentes aptas. 

Si quieres, deja tus respuestas como un comentario en esta entrada. Es suficiente con que escribas los alimentos que no son paleolíticos.

-Almendras
-Coco
-Plátano
-Ketchup
-Curry
-Lentejas
-Salmón ahumado
-Cerezas
-Special K
-Pan integral
-Uvas pasas
-Pan de centeno
-Refresco de cola
-Aceite de oliva virgen extra
-Manzana golden
-Lechuga romana
-Pera conferencia
-Conejo
-Arroz blanco
-Patatas cocidas
-Nueces de macadamia
-Coquitos de brasil
-Pomelo rojo
-Aceite de girasol
-Perejil
-Cebolla roja
-Zanahoria
-Cacahuetes
-Garbanzos
-Salsa fina
-Albahaca
-Aceitunas
-Macarrones
-Anacardos
-Lima
-Helado sin azúcar

domingo, 10 de marzo de 2013

¡Ya estamos en Facebook!

El blog tiene ya página oficial de facebook en: http://www.facebook.com/paleoliticoenlondres.

En ella puedes dejar mensajes privados, subir fotos o publicar en el muro.

Cetosis (III): Así encaja en la paleodieta

Ahora que sabemos más o menos en qué consiste la cetosis, vamos a encontrarle un sitio en nuestra dieta particular.

La dieta paleolítica no es cetogénica. Pero sí que es adaptable a cada uno. Y si quieres perder peso, el hecho de eliminar frutas (incrementa las verduras, en ese caso) puede acercarte a ese estado o inducirte a él. Para ilustrarlo, robaré la curva que propone Mark Sisson en su página web y en su libro The Primal Blueprint


Esta curva es sólo una aproximación, y dependerá de cada persona. Algunos individuos no consiguen un estado de cetosis a menos que su ingesta de carbohidratos sea de prácticamente cero. Aún así, es un buen punto de partida.

Según la tabla, consumiendo entre 0 y 50g de carbohidratos al día, estaremos en un estado de cetosis o bien simplemente bajo un ayuno intermitente (IF).

El segundo tramo (50-100g) es lo que Mark Sisson llama "el lugar dulce de pérdida de peso". En este margen seguimos perdiendo peso pero sin privarnos de, por ejemplo, frutas. Es útil en caso de que, efectivamente, queramos perder peso, pero no busquemos un movimiento radical de nuestra báscula.

El tramo de 100-150g se llama de "mantenimiento de peso sin esfuerzo". Se supone que es algo automático si hacemos una dieta paleolítica, ya que los alimentos que consumamos nos situarán aproximadamente en este rango. No se trata de contar carbohidratos, sino que es algo que haremos sin querer.

Por encima de los 150g/día de hidratos de carbono, estamos disparando nuestra insulina y, por tanto, inhabilitando el cuerpo a quemar grasa. A medida que aumentamos los carbohidratos o las calorías totales, propiciamos el almacenamiento de grasa.

Y tú, ¿dónde eliges estar?